Reflexión



Había una vez un hombre, sentado a la orilla de un río. Estaba intentando tirar rocas hasta el otro lado el río. Pasado un tiempo, seguía intentando tirar las rocas, pero aún así no podía llegarlas al otro lado, junto a él, un niño hacía lo mismo que. El hombre se preguntó como es que este niño tan pequeño y frágil puede tirar  las rocas al otro lado. Se sentó junto al niño y dijo: "Chico, ¿como es que logras pasar las piedras al otro lado del río?", el niño le dijo: "Señor es que yo no estoy intentando pasar las piedras al otro lado del  río, Estoy intentando tirar las rocas a aquel árbol que esta del otro lado".


Aveces las cosas no dependen de que tengamos la fuerza o el poder de hacerlas, sino de la fuerza de voluntad con que las hacemos, y saber hasta donde queremos llegar, si nuestras expectativas son bajas nuestros resultados serán bajos, si nuestras expectativas son altas nuestros resultados así mismo lo serán. ! =)

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